Belmonte niños jugando

Belmonte

Una villa de apenas 100 habitantes escondida entre el Matarraña y el Bajo Aragón. 

Cuando entres en Belmonte verás casas antiguas, flores en ventanas y puertas, caminos silenciosos, un bar grande, una tienda pequeña y un cielo mediterráneo inmenso bajo el que caminar en soledad.

Aquí el tiempo va despacio. El aire sabe a campo, las noches están llenas de estrellas y los senderos atraviesan valles, barrancos y miradores desde los que el paisaje parece no terminar nunca.

Belmonte en bicicleta

¿Qué hay que ver en Belmonte?

El casco antiguo. La casa consistorial renacentista con cárcel. La iglesia barroca con su órgano imponente. La nevera del siglo XIV. La ermita de San José, situada en lo alto del valle. El Barranc Fondo.

Actividades y experiencias desde Belmonte de San José

Belmonte de San José es un punto ideal para descubrir el Matarraña, el Bajo Aragón y parte del Maestrazgo. En menos de una hora y media en coche se puede acceder a paisajes de montaña, ríos cristalinos, pueblos medievales, rutas ciclistas, actividades de aventura y una gastronomía excelente.

Senderismo
y naturaleza

Senderismo en Belmonte

A pocos pasos del pueblo comienza una de las rutas más auténticas de la zona: el Barranco Hondo – PR-TE 13, un recorrido entre estrechos rocosos, cuevas y pequeñas pasarelas junto al río Mezquín. También desde Belmonte salen los itinerarios de Senderos con Historia, una red de rutas señalizadas ideales tanto para caminar como para BTT y enduro.

A unos 40 minutos se encuentra el Parque Natural de Els Ports, uno de los espacios naturales más impresionantes del noreste peninsular. Allí destaca el famoso Parrizal de Beceite, una ruta fluvial con pasarelas suspendidas junto al río Matarraña entre paredes de roca. Muy cerca están también los Estrechos del Matarraña, el Toll del Vidre y las rutas acuáticas de Arnes.

Para quienes buscan rutas más espectaculares, destacan las Pasarelas de Valloré en Montoro de Mezquita, colgadas sobre el cañón del Guadalope, o el Nacimiento del Río Pitarque, una excursión entre bosques y cascadas. Otra joya menos conocida son los Estrechos del Río Ebrón, donde el sendero avanza junto al agua entre paredes verticales y pasarelas metálicas.

Piscinas naturales
y baños en el río

Durante los meses cálidos, la zona ofrece numerosas piscinas naturales y rincones para refrescarse. Muy populares son el Salt de La Portellada, el Pantano de Pena, las pozas de Aguaviva y el entorno del río Algars entre Aragón y Cataluña.

En la zona de Arnes y Beceite destacan especialmente el Toll del Vidre y Els Estrets, con aguas transparentes y paisajes ideales para pasar el día en plena naturaleza.

Rutas ciclistas, BTT
y enduro

El territorio es perfecto para recorrerlo sobre dos ruedas. La Vía Verde Val de Zafán, construida sobre una antigua línea ferroviaria, permite pedalear entre túneles, viaductos y paisajes agrícolas sin apenas desnivel.

Para cicloturistas más experimentados, la ruta Pedales del Matarraña atraviesa pueblos medievales, montañas y caminos rurales en varias etapas. También hay empresas de alquiler y asistencia como Matarraña Aventura o Biciacción Alcañiz.

Multiaventura
y actividades al aire libre

La zona ofrece una gran variedad de experiencias para quienes buscan actividades más dinámicas. En Els Ports, cerca de Arnes y Horta de Sant Joan, se organizan descensos de barrancos con agua, rápeles y saltos naturales. Empresas como Natura & Aventura o Geoventur ofrecen también rafting, espeleología, vías ferratas, escalada y trekking acuático.

A una hora y media se encuentra además el Delta del Ebro, ideal para combinar kayak entre arrozales, observación de aves, playas salvajes y rutas en bicicleta.

Pueblos con encanto
y cultura

El Matarraña está considerado una de las comarcas más bonitas de Aragón. Muy cerca de Belmonte se encuentran pueblos como Calaceite, Valderrobres, La Fresneda o Ráfales, todos con cascos históricos muy bien conservados.

Más al sur aparecen destinos imprescindibles como Morella, ciudad amurallada coronada por un castillo monumental, o los pequeños pueblos de la Tinença de Benifassà, rodeados de montañas y paisajes espectaculares. 
También merece la pena visitar el Museo Minero de Escucha, las impresionantes Grutas de Cristal y los yacimientos íberos de Valdeltormo y Calaceite.

Escapadas
a la costa

En aproximadamente una hora y media se puede llegar al Mediterráneo. Peñíscola combina playas y patrimonio histórico con su famoso castillo templario frente al mar.

También son muy recomendables las calas de Vinaròs y el entorno natural del Delta del Ebro, perfecto para una excursión de día completo.

Gastronomía
y vinos

La gastronomía del Matarraña combina tradición aragonesa y cocina mediterránea. En Fonda Alcalá se puede disfrutar de cocina tradicional elaborada, mientras que La Alquería ofrece una propuesta gastronómica de gran nivel reconocida por la Guía Michelin Bib Gourmand, basada en producto local y cocina creativa. Más oferta de restaurantes y bares puede encontrarse en la comarca del Matarraña y en los pueblos cercanos a Belmonte de San José.

Además, la zona cuenta con bodegas y experiencias de cata como Venta d’Aubert o Mas de Torubio.

NL