Alojamiento, talleres, tertulias, cervezas belgas y otras raridades


Filou es una casa inventada en medio de un valle. Filou es un jardín entre pinos, almendros y olivos, madreselvas silvestres, higueras campestres.


Filou es un taller para artistas rodeado de zorros, tejones, búhos y ardillas. Filou es un campo de almendros en flor que se derrama valle abajo hasta besar el río.


Filou es un refugio en el Mediterráneo vacío, donde el horizonte aún respira sin prisa.

Filou se encuentra en una tierra no conquistada por el turismo, donde el silencio sigue teniendo nombre; en una España escondida, que se revela solo a quien camina despacio.

Filou es: Naturaleza. Caminar. Contemplar. Leer. Crear. No hacer nada. Risas, rosas y tertulias. Un pájaro canta. Vacaciones. Luna llena. Bañarse en el río. Hablar por los codos. Pereza. Libros, vinos y cerveza: cerveza belga, fiesta y siesta, me tomo una María Luisa, encuentros divertidos, pintar un cuadro, tumbarse sobre la hierba.

Filou no es exactamente una casa de campo ni un alojamiento rural convencional. Filou es un enorme jardín al que la casa se asoma, donde cada rincón ha sido pensado con mimo y cada detalle cuenta una historia.

Nos encontrarás a las puertas de la comarca del Matarraña y de Els Ports, a una hora y media aprox. de Tarragona, Zaragoza, Castellón y de la costa; en uno de los rincones más auténticos y menos transitados de España.

Una de las características que hacen especial a Filou es su distribución, que permite alojar de forma independiente desde dos personas hasta grupos de diez.

La Casa y las cuatro habitaciones comparten jardín y espíritu, pero cada una tiene su entrada, ofreciendo intimidad con un espacio propio. Puedes reservar solo La Casa, combinarla con las habitaciones que necesites o reservar una habitación independiente para estancias más cortas.

Y si viajas en camper o con tienda de acampar, tenemos noticias, estamos mejorando el campo colindante a la casa, un espacio abierto rodeado de naturaleza, con acceso a ducha, baños y barbacoa en Filou.

Noticias

Belmonte niños jugando

Belmonte

Una villa de apenas 100 habitantes escondida entre el Matarraña y el Bajo Aragón. 

Cuando entres en Belmonte verás casas antiguas, flores en ventanas y puertas, caminos silenciosos, un bar grande, una tienda pequeña y un cielo mediterráneo inmenso bajo el que caminar en soledad.

Aquí el tiempo va despacio. El aire sabe a campo, las noches están llenas de estrellas y los senderos atraviesan valles, barrancos y miradores desde los que el paisaje parece no terminar nunca.

Belmonte en bicicleta

¿Qué hay que ver en Belmonte?

El casco antiguo. La casa consistorial renacentista con cárcel. La iglesia barroca con su órgano imponente. La nevera del siglo XIV. La ermita de San José, situada en lo alto del valle. El Barranc Fondo.

Actividades y experiencias desde Belmonte de San José

Belmonte de San José es un punto ideal para descubrir el Matarraña, el Bajo Aragón y parte del Maestrazgo. En menos de una hora y media en coche se puede acceder a paisajes de montaña, ríos cristalinos, pueblos medievales, rutas ciclistas, actividades de aventura y una gastronomía excelente.

Senderismo
y naturaleza

Senderismo en Belmonte

A pocos pasos del pueblo comienza el Barranco Hondo – PR-TE 13, una ruta entre estrechos rocosos, cuevas y pasarelas junto al río Mezquín. Desde Belmonte también parten los Senderos con Historia, ideales para senderismo, BTT y enduro.
A unos 40 minutos se encuentra el Parque Natural de Els Ports, donde destacan el Parrizal de Beceite, los Estrechos del Matarraña, el Toll del Vidre y las rutas acuáticas de Arnes..

Piscinas naturales
y baños en el río

Durante los meses cálidos, la zona ofrece numerosas piscinas naturales y rincones para refrescarse. Muy populares son el Salt de La Portellada, el Pantano de Pena, las pozas de Aguaviva y el entorno del río Algars entre Aragón y Cataluña.

En la zona de Arnes y Beceite destacan especialmente el Toll del Vidre y Els Estrets, con aguas transparentes y paisajes ideales para pasar el día en plena naturaleza.

Pueblos con encanto
y cultura

El Matarraña es una de las comarcas más bonitas de Aragón, con pueblos llenos de encanto como Valderrobres, Calaceite, La Fresneda y Ráfales. Muy cerca también puedes descubrir Morella, las Grutas de Cristal, el Museo Minero de Escucha y los yacimientos íberos de la zona.


La experiencia se completa con una gastronomía que combina tradición y creatividad, restaurantes de referencia como Fonda Alcalá y La Alquería, y bodegas como Venta d’Aubert y Mas de Torubio, donde disfrutar de vinos y catas entre paisajes únicos.

Multiaventura
y actividades al aire libre

La zona ofrece una gran variedad de experiencias para quienes buscan actividades más dinámicas. En Els Ports, cerca de Arnes y Horta de Sant Joan, se organizan descensos de barrancos con agua, rápeles y saltos naturales. Empresas como Natura & Aventura o Geoventur ofrecen también rafting, espeleología, vías ferratas, escalada y trekking acuático.

A una hora y media se encuentra además el Delta del Ebro, ideal para combinar kayak entre arrozales, observación de aves, playas salvajes y rutas en bicicleta.

ES